
El edificio, también conocido como la Capsule Tower, fue terminado en 1972 por el arquitecto japonés Kisho Kurokawa en el barrio de Ginza, Tokio y es una de las pocas obras que llevaron a la realidad los conceptos de los metabolistas japoneses.
El motivo de la demolición, propuesta por los residentes, sería que partes del edificio están construidas con asbesto.
El arquitecto, con el apoyo del Japan Institute of Architects, plantean cambiar las piezas con asbesto por unas nuevas, manteniedo el concepto de estas 140 unidades prefabricadas adjuntas a un núcleo central. Cada cápsula tiene 2,5 x 4 mts. y vienen con baño, televisión, reloj despertador y cassettera.
Al parecer, el interés real de los vecinos es hacer una nueva torre que permita aumentar la superficie construida en un 60%.
Nota en Architectural record.
Nota en treehugger.
Comentarios
Publicar un comentario