Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de agosto, 2012

Una tarifa por el uso de las banquetas

Hagamos un ejercicio imaginario. Imaginemos que tiempo atrás alguno de nuestros brillantes políticos encontró la solución al problema de mantenimiento de las banquetas de la ciudad. Imaginemos que las concesionó a particulares para que cada banqueta sea óptima, sin agujeros, ni variables en el pavimento, ni problemas de accesibilidad. Los concesionarios cobrarían un derecho de paso con una tarifa mínima –de centavos– que garantizaría el buen estado de las banquetas y la infraestructura urbana con que cuentan.
Al paso de los años, las concesiones seguro serían muy competidas y acabarían quedando en manos de grupos de poder afines a quien las reparte, cada banqueta requeriría de personal para realizar los cobros y el costo de la tarifa sufriría presiones por aumentos inflacionarios en el cemento y otros insumos. Seguramente pronto, tendríamos organizaciones enormes de concesionarios solicitando aumentos a las tarifas establecidas y sindicatos de trabajadores de la industr…

La misteriosa desaparición de los Autos Maceta

¿Por qué alguien querría retirar, arbitrariamente, dos autos escultóricos con gran valor simbólico para la ciudadanía, de la vía pública? 
Si fuera por criterios estéticos, tendrían que haber empezado por la gran cantidad de chatarra escultórica que los panamericanos dejaron por toda la ciudad. O al menos sería parte de algún programa contra la contaminación visual y estarían retirando espectaculares en todas partes y mejorando la imagen urbana. Pero no, eso no es.

Las autoridades que retiraron los hitos ciudadanos lo hicieron aparentemente si ningún sentido, así nomás, de la noche a la mañana. Sin embargo, es obvio que están consientes de la afrenta que representa a las organizaciones pro movilidad sustentable que los colocaron. Organizaciones que, dicho sea de paso, son altamente mediáticas y capaces de reaccionar rápidamente y obtener decenas de páginas en periódicos, tiempo en radio y cubrir las redes sociales con el tema.

Quizá entonces la pregunta debiera ser otra: ¿Cómo hacemo…