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Los mitos de la seguridad en ciclovías



La ciclovía:

1. Es peligrosa por su propia naturaleza. La ciclovía es una vía ciclista segregada del trafico, es decir, una vía para la circulación (obligatoria o no) de ciclistas al margen del resto del tráfico (con separación física o no). En numerosos momentos el ciclista que circule por ella tendrá que interactuar con el resto del tráfico (intersecciones, incorporaciones, giros, etc). En cada uno de estos cruces, tal segregación no permite al ciclista interactuar con el resto de vehículos que circulan por los carriles normales según las normas básicas de tráfico. Lo que la convierte en una vía peligrosa y poco recomendable para niños y ciclistas inexpertos.

2. No reduce los desplazamientos en coche ya que no frena las causas del incremento estructural del tráfico: el crecimiento urbanístico y sus infraestructuras de transporte asociadas.

3. contribuye a la segregación y a la no convivencia en el ya deteriorado espacio público.

Existe una medida técnica más segura para minimizar la violencia del trafico. La pacificación del tráfico trata de impedir, mediante obstáculos físicos, que los vehículos motorizados puedan alcanzar velocidades que el cuerpo humano no puede soportar en impactos inevitables. No es una medida exclusivamente ciclista sino para todos los usuarios de la calle, incluso para el conductor del vehículo motorizado.

Adaptado de: Los mitos del carril bici urbano

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