Cuando la SCT anuncia que mandará a hacer estudios, con un costo de 200 millones de pesos, para analizar la viabilidad de un sistema de transporte masivo por el –estudiadísimo– corredor diagonal Revolución-Alcalde-Ávila Camacho, uno simplemente no sabe que pensar. En esta diagonal, que atraviesa toda la metrópoli, se realizaron estudios de demanda, se proyectó la línea 2 de Macrobús con proyecto completo, se gestionó el recurso correspondiente, se dijo una y otra vez que aportaría de manera importante a reducir la problemática de movilidad de la ciudad, protagonizó el levantamiento de vecinos en contra, fue fuertemente capitalizado en las campañas políticas del 2009 y al final los municipios lo detuvieron aún con el dinero en la mano. Después, se impulsaron proyectos por la misma diagonal: la posibilidad de un tranvía en el tramo Zapopano, la quimérica ilusión de un tren magnético en Guadalajara, el proyecto completo de ciclovía a ambos lados de la Avenida Ávi...