Transitar hacia una movilidad sustentable implica concebir la mejora del sistema de transporte público, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para transformar los hábitos de la comunidad y reducir la cantidad de automóviles en las calles sustituyendo viajes en automóvil por viajes eficientes. Esto implica concebir una política integral de transporte que además de crear alternativas eficientes al auto, reduzca, paulatinamente, los privilegios de los que goza. Implica, entre otras cosas, reducir la capacidad vial de las calles. Por extraño que parezca, es la única manera que ha demostrado, en diferentes partes del mundo, reducir los problemas de congestión vial. El corredor diagonal por el que se plantea construir una nueva línea de Tren Ligero tiene una longitud de 21 kilómetros que, si se hiciera por superficie, como la mayor parte de la línea 1, tendría un costo total aproximado de 4,400 millones de pesos, cuatro veces el costo del Macrobús qu...