Una democracia está obligada como tal a otorgar a los ciudadanos condiciones de equidad que permitan su desarrollo. Ese es el punto central de un sistema democrático. Establecer diferencias es característico de monarquías, donde una clase superior supone tener derechos divinos sobre los demás o de regímenes totalitarios en los que unos se imponen a los otros. El siglo XX significó grandes avances en materia de equidad. Estados Unidos, por ejemplo, vivió una revolución en torno a los derechos civiles, principalmente de los afroamericanos, en los años sesenta. El mundo derrotó la segregación racial de la Alemania hitleriana o del apartheid sudafricano. Las mujeres han dado grandes brincos en el reconocimiento de sus derechos en grandes partes del mundo. Cada vez más y en más lugares del mundo se reconoce el derecho de los homosexuales a llevar una vida normal y obtener respeto a su preferencia. En México, y más especifico en Guadalajara, los mecanismos de dis...