Una y otra vez hemos escuchado los argumentos que dan por sentado que la imperiosa necesidad de desarrollar infraestructura para el automóvil y generar soluciones a la congestión, son provocadas por la gran demanda que existe de carros: “La gente desea moverse en automóvil, por lo tanto, debemos resolver la movilidad en auto”. Con un incremento aproximado anual de 7% en Guadalajara, el parque vehicular simplemente pareciera exigir más espacio, más calles, más viaductos, más pasos a desnivel y más estacionamientos. Nuestras normativas y metodologías de acción en la ciudad están condicionadas por esta supuesta necesidad de garantizar que no se provocarán afecciones a la circulación vehicular. Los estudios de impacto vial, con todo lo hipotéticos y tendenciosos que suelen ser, determinan si se puede o no hacer un parque, un centro de trabajo, una escuela o una ciclovía. Con simple aritmética, quienes promueven soluciones orientadas al automóvil, pueden estimar el tiempo h...