La victoria de Salvador Allende, obtenida el 4 de septiembre de 1970 con un 36,3%, se alcanzó proponiendo transformar a Chile en un régimen socialista, pero siguiendo un curso distinto al común de los otros regímenes que alcanzaron el socialismo, y al cual se ha dado a llamar «vía chilena al socialismo, con olor a empanadas y vino tinto». Esta nueva vía al socialismo, por medios pacíficos y democráticos, tuvo inicialmente el visto bueno de gran parte de la Democracia Cristiana, que también tuvo parte en procesos de cambio históricos como la reforma agraria. El apoyo inicial que se reflejó en un 49% de los votos en la elección municipal de 1971, se fue perdiendo por el deterioro de la situación económica. La violencia, desatada primeramente por grupos extremistas de ambos lados del espectro político, como el MIR de izquierda o Patria y Libertad de derecha, provocó un clima de confrontación, que se fue expandiendo a todos los ámbitos de la sociedad, llegando incluso a los sectores de eli...