La historia del Cheonggyecheon es la historia del desarrollo industrial experimentada por una de las ciudades más grandes del mundo: Seúl. El río que atravesaba la ciudad de norte a sur se convirtió en un drenaje mientras Seúl se transformaba en una gran urbe hasta que finalmente se embovedó y sobre su cauce se edificó una gran avenida que llegó a tener en sus doce carriles, un tráfico de 160,000 vehículos diarios hasta alcanzar altísimos niveles de contaminación sonora y ambiental en la zona, lo que perjudicaba la calidad de vida de sus habitantes. En 1999, el alcalde Lee Myung Bak decidió cortar por lo sano y en una radical apuesta por el desarrollo sostenible decidió liderar el proyecto que sustituiría la autovía por el río. No faltaron las críticas, los malos augurios y las advertencias sobre el caos vial, pero el empeño político no decayó. Las encuestas realizadas mostraron que los ciudadanos creían que el mayor valor de Seúl debía ser su medio ambiente. Paralelamente se potenció...